Una de las actividades más valoradas por las personas beneficiarias del proyecto es el acompañamiento fuera del domicilio. Muchas de ellas pasan gran parte de su tiempo en casa debido a dificultades de movilidad, limitaciones físicas o la presencia de barreras arquitectónicas que les impiden salir de manera autónoma e independiente. Por este motivo, el acompañamiento de nuestras profesionales supone una oportunidad para recuperar actividades y rutinas que anteriormente formaban parte de su vida cotidiana y que, debido a sus circunstancias actuales, ya no pueden realizar por sí mismas. Salir a dar un paseo, acudir a una cafetería, tomar algo, disfrutar del aire libre o simplemente pasar un rato fuera del domicilio son actividades que tienen un importante impacto positivo en su bienestar emocional y social.
Además, estas salidas permiten favorecer la exposición a la luz solar, el contacto con el entorno y la comunidad, así como reducir el aislamiento y la sensación de soledad. Aunque pueda tratarse de una salida breve, para muchas de las personas beneficiarias supone una experiencia muy significativa y esperada.
En la imagen podemos observar a una de nuestras compañeras, auxiliar de ayuda a domicilio, acompañando a uno de nuestros beneficiarios durante una salida. Juntos han podido dar un paseo y acudir a una cafetería, una actividad que el beneficiario disfruta especialmente, ya que le permite recuperar hábitos y rutinas que anteriormente realizaba con frecuencia y que, actualmente, debido a sus limitaciones, ya no puede realizar de forma independiente.
Este tipo de acompañamientos demuestra que, en ocasiones, acciones aparentemente sencillas pueden generar un gran impacto en la calidad de vida, el estado de ánimo y el sentimiento de autonomía de las personas mayores.
Proyecto financiado por los Centros de Arte, Cultura y Turismo a través de la convocatoria de ayudas de Responsabilidad Social Corporativa.

