Salir de casa no siempre es fácil cuando se convive con barreras arquitectónicas o limitaciones físicas. Muchas personas mayores en situación de soledad ven restringido su acceso a actividades tan cotidianas como dar un paseo o hacer una pequeña compra.
Desde la Fundación Canaria Flora Acoge, acompañamos a nuestros y nuestras mayores para que puedan realizar estas salidas de forma segura, con autonomía y dignidad.
Porque no se trata solo de caminar o comprar, se trata de sentirse parte activa de la comunidad, de recuperar rutinas, de ganar autoestima y de mejorar su bienestar físico, mental y emocional.
Una caminata al aire libre, una visita a la tienda del barrio o simplemente disfrutar del entorno con alguien que los acompaña, puede transformar su día… y su vida. Sobre todo, realizando este tipo de intervenciones en su entorno real.
Acompañar es también abrir caminos hacia una vejez más humana y participativa.

