En los últimos días, los niños y las niñas han estado trabajando junto a la pedagoga del proyecto “Atención y apoyo a personas en riesgo o situación de exclusión social”, abordando distintos aspectos relacionados con las emociones y el autocuidado.
En el taller de Habilidades Sociales, se ha trabajado la temática del autocontrol a través de la actividad titulada “Soy jefe/a de mis emociones”. Durante las sesiones, hemos explorado diferentes maneras de identificar nuestras emociones y reflexionar sobre cómo reaccionamos ante distintas situaciones cuando estas toman un papel protagonista y, en ocasiones, podemos perder el control.
A través de la dinámica de inflar globos, comprendimos cómo se siente nuestro cuerpo cuando estamos enfadados: nos tensamos y nos “llenamos” como el globo. Y, al igual que este necesita soltar el aire, nosotros también necesitamos liberar esa tensión. ¿Cómo? A través de la respiración. Practicamos la respiración consciente como herramienta clave para recuperar la calma.
También utilizamos una botella con agua y purpurina para representar nuestras emociones. Cuando la agitamos, la purpurina se mueve y no nos deja ver con claridad. Sin embargo, si esperamos con calma, poco a poco todo se asienta y el agua vuelve a estar transparente. Así ocurre también con nuestras emociones: necesitamos parar y darnos tiempo.
Otra de las estrategias trabajadas ha sido la técnica del semáforo: para, piensa y actúa.
A través de estas dinámicas, hemos creado pósteres que colgaremos en las paredes como recordatorio visual para ayudarnos a ser los verdaderos jefes y jefas de nuestras emociones.
Seguimos sembrando bienestar y fomentando hábitos saludables para que puedan aplicarlos en su día a día.
Proyecto financiado por el Servicio Canario de Empleo y el Servicio Público de Empleo Estatal.

